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mario cuenca sandoval

microrrelato en Andalucía

microrrelato en Andalucía

La revista Batarro ha dedicado su último número monográfico, al cuidado de Pedro M. Domene, al microrrelato escrito por autores andaluces, más de una treintena, entre los que tengo el gusto de contarme, rodeado de gente como Manuel Talens, Guillermo Busutil, Felipe Benítez Reyes, Salvador Gutierrez Solís, Vicente Luis Mora, Pablo García Casado, Fernando Iwasaki, etc. La revista puede pedirse al Aptdo. de Correos 172, 04600 Huercal-Overa. Almería o a través de la dirección de correo electrónico pdm@cajamar.es

conocer al autor

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Video sobre Guerra del fin del sueño

en el portal www.conoceralautor.com

 

 

 

my old friend from boulder

my old friend from boulder

Raúl Pérez Cobo, Game-Over, Pre-Textos, 2009

Crítica de Sáez de Zaitegui en El cultural 

"Si alguna vez se ha preguntado usted qué opinaría Horacio del mundo actual, no se pregunte más: Game overes su libro. 

Memoria colectiva de lo no vivido individualmente, la cultura es el código que descifra una realidad cambiante pero recurrente, los mismos perros con otros collares. Aunque escriba en español del siglo XXI, Raúl Pérez Cobo piensa en latín, habita en un imperio (no el romano: el americano), busca los viejos arquetipos mitológicos en las mujeres y hombres de 2009. Sólo él es capaz de ver en cada cajera de supermercado una encarnación de Pandora, modernas guardianas de nuestros euros, consumismo compulsivo y, en general, de todos los males del mundo ("la caja ya registra / lo que es perecedero, transitorio"). Cobo canta a las cheerleaders como sueño de juventud eterna, a los deportistas universitarios que profesan, como los griegos olímpicos, la religión de la victoria. Y sus odas las entona en los centros comerciales, esos lugares sagrados donde se reúne la comunidad para aplacar su hambre espiritual con vanos gestos materiales: "Consigues la igualdad, / lo estándar para el mundo. / Venid: él es la plenitud de todos / comparada. No existe lo distinto". Ni lo original, por eso es posible explicar la aldea global con filosofías presocráticas: Anaximandro, Heráclito, Parménides, iluminan el fenómeno celebrity ("Las diosas sólo alumbran inmortales, / el resto nunca tiene una existencia") gracias a wildeanas metáforas sólo al alcance de una elite, pero cuyo sentido del humor es apto para todos los públicos ("os sátiros fotógrafos","los faunos paparazzi"). Manifiestos pronominales como "me declaro importante para mí" o "un día es lo que emplea la Tierra en ti" colocan a Cobo entre los grandes de una generación poética que está revolucionando la lírica desde su médula: yo, tú, amor, tiempo. Horacio estaría orgulloso.
 

A. SÁENZ DE ZAITEGUI

¿soy un mutante?

¿soy un mutante?

Extraigo estas palabras de Juan Francisco Ferré en su estudio Mutantes de la narrativa andaluza. Se puede descargar en la página del Centro de Estudios Andaluces, previo registro:
" Boxeo sobre hielo es una novela mutante, de textura neobarroca y trama viajera (por sus diversos desplazamientos de un extremo al otro del mundo persiguiendo sus obsesiones) y rizomática (por su modo de interconectar los fragmentos y los heterogéneos hilos narrativos). Se trata de un texto organizado como un collage o un mosaico de doscientos cinco fragmentos numerados, de extensión variable, donde se abordan cuestiones cotidianas y problemas filosóficos milenarios, historias excéntricas y panfletos de indudable poesía, insólitas lecturas de la cultura de masas y citas pedantes, en un sistema narrativo mestizo que no discrimina la procedencia de sus fuentes e influencias. Desde el comienzo, el protagonista muestra sus cartas en un alarde de prestidigitación narrativa: una identidad múltiple y polimorfa, compuesta de muchos nombres de la historia, la cultura y la literatura. A partir de ese primer fragmento donde el nombre plural del protagonista, en un gesto inaugural que remite al Mellville de Moby Dick como al Joyce de Finnegan´s Wake, se gesta una historia compleja y cosmopolita con el fondo violento del boxeo como metáfora literal de los conflictos de la identidad individual para afirmarse en un mundo superpoblado de presencias hostiles o amables, pero siempre desafiantes. Ya desde el título se anuncia la dialéctica de su estética: violencia y delicadeza, conflicto y fragilidad, riesgo y dignidad."

lectura en Priego

lectura en Priego

Será el viernes 12, a las 21:00, en la Biblioteca Municipal de Priego de Córdoba. Una ocasión para encontrarme con los viejos amigos en la ciudad de mi infancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mutantes andaluces

Mutantes andaluces

El Centro de Estudios Andaluces presentó en el marco de actividades de la Feria del Libro de Sevilla el informe número 36, correspondiente a la colección Actualidad, que lleva por título Mutantes de la narrativa andaluza. Dicho ensayo elaborado por el escritor y crítico Juan Francisco Ferré está dedicado a poner en valor la obra de una serie de narradores cuyos planteamientos estéticos y de contenido pueden considerarse como una novedad dentro del panorama literario actual. Bajo la denominación de “mutantes” se agrupa a siete autores de origen andaluz o arraigados en Andalucía entre los que se encuentran Mario Cuenca Sandoval, Javier Fernández, Vicente Luis Mora, Braulio Ortiz Poole, Isaac Rosa, Carmen Velasco y el propio autor del informe.

Una generación y media de narradores educados en la escuela de la imagen y los medios que, a pesar de sus diferencias comparten, según Ferré, “una serie de rasgos relacionados con el entorno cultural y creativo del mundo actual”. Para describirlos, el autor destacó principalmente que “los mutantes representan la combinación de la sociedad de consumo unida a una potente tradición literaria”. Señaló, además, que se trata de “una especie en vías de expansión”, cada día más valorada por la crítica y las editoriales,  que comienzan a “reconocer la creatividad y que no sólo se dejan llevar por la inercia del mercado”.

Durante el debate que se estableció entre los tres escritores, Mario Cuenca Sandoval destacó especialmente el territorio común que comparten: “autores mestizos, con sentido cosmopolita y poco localista, arraigados en la cultura de los medios: Internet, cine, TV” y también subrayó la importancia “de haber introducido en las grietas del sistema literario español una cuña que ha logrado cambiar la percepción de las grandes editoriales y que ha conectado con aquellos lectores cansados de novelas que parecen escritas hace dos siglos”. Por su parte, Braulio Ortiz Poole, quiso destacar que los mutantes se caracterizan por ser económicamente independientes, todos ellos viven la literatura con plena libertad ya que no dependen de ella misma para su supervivencia diaria.

Eladio Garzón, director adjunto del Centro de Estudios Andaluces, destacó en su intervención el interés de la Fundación en abordar esta temática ya que se trata de una nueva generación que se caracteriza por “cuestionar los planteamientos establecidos sobre la literatura y por pensar y actuar frente a la ortodoxia”. Como institución dedicada a la generación de conocimiento, consideró de gran importancia la atención y el análisis “de las periferias y de las fronteras que se salen de la norma”

festival internacional de poesía de Granada

festival internacional de poesía de Granada

Miércoles, 13 de mayo

CORRAL DEL CARBÓN

17.30 horas. Lectura de poemas de Marcos Reyes (Puerto Rico), Ernesto Pérez Zúñiga, Javier VelaJuan Cobos WilkinsMario Cuenca Sandoval y Julio Serrano (Guatemala)

el beso

el beso

Tengo el placer de participar en Antología del beso: poesía última española, preparada con mimo por Julio César Jiménez para Mitad Doble Ediciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Edgar Allan Poe revisitado

Edgar Allan Poe revisitado

Noticia en El Mundo sobre la presentación de este (delicioso) volumen al cuidado de Fernando Marías.

 

 

 

 

 

¿una nueva poesía social?

¿una nueva poesía social?

En la revista Ágora escribe Juan de Dios García: "No puede evitar Mario Cuenca Sandoval (Barcelona, 1975, residente en Córdoba) que su dedicación a la enseñanza de la Filosofía se filtre en sus obras de creación. Así, El libro de los hundidos se abre con una cita de Spinosa y se cierra con un poema en el que uno de sus dos protagonistas evoca a Epicuro. También se salpican citas de poetas muy respetados y admirados por los filósofos, tales como Rilke, Alejandra Pizarnik o Roberto Juarroz. Estas referencias culturales, sin embargo, no son más que una dosis mínima, el aliño de la sapiencia en forma de grito que encierran poemas como "Autopsia de Beatriz", "Lanzador de cuchillos" o "Los púgiles".

Funcionamos a golpe de prejuicio. De este modo, si ojeásemos sólo el título de algunos poemas, al lector cultivado le atraviesa de inmediato la etiqueta de 
poesía social, tan rancia, tan utilizada y tan malinterpretada por los estetas de este país debido a las condiciones políticohistóricas de los últimos 70 años. Ejemplos: "Tsunami", "La fábrica" o "Fábula sobre el orden mundial". Su poesía mira de forma diferente a la de nombres como Blas de Otero, Gabriel Celaya, José Agustín Guytisolo o José María Valverde. Es una mirada amarga, en ningún momento tierna. Su lírica indaga, a través de la reflexión y la intuición, en los aspectos más secretos del dolor. Podemos apreciar perfectamente esto en poemas tan distintos como "Chile" o "El derrotado". Desconozco si Cuenca Sandoval ha leído con fruición la obra de esta nómina del compromiso en verso español, pero me temo que, por su edad y por la generación literaria a la que pertenece- Nocilla o Afterpop son las etiquetas que se barajan- sus referentes de transgresión apuntan a otros autores de tradición anglosajona ("Bukowski en los grandes almacenes") o procedentes del mundo cinematográfico: Clint Easwood, Terry George, etc.

El libro está dividido en cuatro partes: la primera toma como punto de partida el maremoto que en diciembre de 2004 arrasó el sudeste asiático; las tres restantes son tres lecciones de los hundidos. El autor, a su modo, les brinda un homenaje continuo en la primera y segunda lección, pero la tercera lección, el final del poemario, es una página en blanco, o sea, la interpretación más libre y coherente después de una desgracia de estas dimensiones. ¿La lucidez del perdedor? ¿Un escupitajo a la retórica de la belleza?

Se trata, por lo general, de poemas con un carácter narrativo, sin signos de puntuación (el autor declara en una entrevista que así las palabras quedan como suspendidas en el aire), con episodios sontenidos por el hilo argumental del luto y la esperanza "dejando en nuestras bocas un dolor de metal". El 
tsunami de nuestra existencia posee una fuerza todopoderosa frente a la que no hay resistencia posible, ¿o sí? Sorprende en esta escritura su ausencia absoluta de barroquismo, de hermético simbolismo, de pedantería floral, de ganas de provocar con piruetas al que lee. Lo que nos comunica esta voz desnuda de imposturas es verdad enferma de escepticismo. Aquí no hay palabras grandilocuentes, aquí la metáfora es un puñetazo en verso para militar no en política sino en vida. En una propuesta definida, con una opción estética afilada, hasta los cantos amorosos se entonan a modo de cantos guerreros ("Morder te va a salir muy caro", "amor en sepultura", "tu forma de repudiar mis manos"). Se canta al no, al final del amor, porque al sí, ¿para qué vamos a cantarle? Realmente, el amor no necesita a la poesía.

Y depués, tras una lectura atenta de 
El libro de los hundios, ese mismo modelo de lector cultivado que imaginábamos al inicio de este artículo se pregunta otra vez: ¿está escribiendo Mario Cuenca Sandoval una nueva poesía social?"

poetas y forofos

poetas y forofos

Dos veladas divertidas en la Sala Orive: la primera, una lectura en compañía de Antonio Agredano, Nacho Montoto y Pablo García Casado; la segunda, una mesa redonda con Antonio, Nacho, Jesús Castañón y Antonio Hernández, moderados por el ex-jugador cordobesista "Juanito".

fútbol + poesía =?

fútbol + poesía =?

Ayer se inició en la Sala Orive (Córdoba) el ciclo Poesía a patadas, coordinado por Francisco J. Uriz, incluido en la ambiciosa programación de Cosmopoética 2009. Podéis ver el programa de festejos aquí: http://www.cosmopoetica.es/images/stories/descargas09/FUTBOLYPOESIA.pdf

Poe + Radiohead

Poe + Radiohead

Cuando la editorial 451 y, en su nombre, Fernando Marías me propuso reescribir El corazón delator, de Edgar Allan Poe, para el volumen colectivo que se acaba de publicar (cuentos de Pablo de Santis, Espido Freire, Montero Glez, etc.), inmediatamente recordé otro ojo que siempre me ha resultado enigmático y, en parte, aterrador: el ojo izquierdo de Thom Yorke, líder de la banda británica Radiohead. Yorke sufre una parálisis de nacimiento. Mi versión de El corazón delator de Poe se titula El corazón de Thom Yorke. Y os transcribo unas líneas:

"Éramos almas gemelas. No existía, por tanto, ningún aspecto por el que pudiera odiarlo.

Salvo aquel ojo suyo, aquella retina suya arrasada por la visión del hielo. Un ojo azul pálido paralizado de nacimiento y arruinado por los genes y después por las drogas y después por el hielo polar. Un ojo vacío. Qué es un ojo vacío. Me asomaba a ese ojo sin pupila y allí estaban los glaciares y sus cumbres luminosas y las capas de hielo de la superficie, y los vientos catabáticos del Polo Sur silbando y arrastrando lágrimas, y detrás estaba yo, o lo que algún día sería yo, vencido por la soledad de la expedición y del instrumental científico. Y detrás del fondo del ojo estaba otra vez Thom, y otra vez el Polo Sur, girando sobre su propio eje en la noche del universo, y otra vez yo mismo girando en la soledad de las estaciones. Tenía que librarme de aquel ojo-puerta, ojo-preludio de qué tiempo, ojo-adónde ha ido la luz, en qué desagüe se pierde para que la noche sea noche, ojo-conexión con qué."

versátil.es

versátil.es

El jueves 12, y en contexto de Versátil.es, IV Festival de la Palabra, tendré el gusto de compartir lectura con Fermín Herrero, a partir de las 11:00, en el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid. Por la tarde, presentación de Guerra del fin del sueño en la librería Rafael Alberti de Madrid (c/ Tutor 57), será a partir de las 19:30 y hará los honores el crítico y poeta Jorge de Arco.

banderines del zaguán

banderines del zaguán

Una curiosa iniciativa que dede hace años dirige nuestro amigo Antonio García Fernández  (Sr. Curri) en Almería: un martes sí y otro no se presenta una plaquette de poesía con forma de banderín (de esos que intercambian los capitanes de los equipos antes de los encuentros de fútbol). La lectura se realiza en un pub, el Zaguán, en una espectáculo que combina poesía, música e imágenes proyectadas. La mía será el martes 17 a las 22:00. Un ratito antes, si tenéis un hueco, estaré presentando Guerra del fin del sueño en la Librería Picasso de Reyes Católicos. Será a las 19:30 y hará los honores nuestro amigo Raúl Quinto.

Entrevista en Diario Córdoba

Entrevista en Diario Córdoba

"Mario Cuenca Sandoval ESCRITOR : "Todo el mundo comienza a escribir por vanidad"

 

18/01/2009 ANA J. TORRES 

-A muchos escritores les da miedo un papel en blanco, ¿experimenta esta sensación incluso después de presentar su cuarto libro?

-Cada vez menos. El truco está en enfrentarse al papel cuando tenemos alguna inquietud y dejar trabajo para el día siguiente.

-Qué tiene Guerra del fin del sueño que no tengan sus otros trabajos?

-Tiene una mirada que recoge el yo más que el nosotros.

-El compromiso y esa visión social aparecen en sus obras. ¿Por qué considera que el dolor es el centro del mundo?

-Vivimos en una sociedad en la que el consumo y el ocio ocultan la realidad. Hemos enterrado al dolor bajo una capa superficial y luego nos coge por sorpresa. No hemos aprendido a interpretarlo, y mucho menos, a sobrellevarlo.

-¿Qué le queda por plasmar de esa intrahistoria que retrata a través de su poesía social y existencial?

-Todo. En el último libro hay citas de un joven que participó en las revueltas de los barrios marginales de París. La literatura no está hecha solo por maestros.

-¿Cómo se definiría a sí mismo como escritor?

--Obsesivo y perfeccionista con aquella investigación que logra conmover mis intereses.

-¿Realidad o ficción?

-Mezclados. La realidad es un género de ficción.

-¿De dónde nace su poesía y cuál es el propósito que le sigue impulsando a escribir?

-Me eduqué como lector de la Generación del 27, y eso deja huella. Todo el mundo comienza a escribir por vanidad, pero luego ese impulso se va apagando y aparece el compromiso por cada una de las obras. Lo que me mueve no es el reconocimiento, sino las obras.

- ¿Por qué cree que puede enamorar y disgustar a lectores?

-Mi poesía es árida y golpea al lector. Lo mejor es que después de esa conmoción inicial hay varios niveles en una búsqueda de la sabiduría.

-¿Cuáles son sus proyectos futuros?

-En el 2010 presentaré mi novela bélica y de boxeo El ladrón de morfina. "

Sólo hay que reseñar un error: la redactora confunde El ladrón de morfina (que es una novela bélica) con Boxeo sobre hielo.

presentación en La Compañía del Libro

presentación en La Compañía del Libro

El sábado 17 de enero, a las 12:30 en La Compañía del Libro, Plaza de la Compañía 3 (desde las Tendillas se accede por la pata trasera izquierda del caballo) presentaremos Guerra del fin del sueño. Hará los honores Eduardo García. Habrá lectura, charleta y (así lo espero) posterior cerveza en los bares de las inmediaciones.

lectura en el Café Pícaro

lectura en el Café Pícaro

El lunes 12, a las 22:00, y a invitación de la Asociación del Diente de Oro, presentaré en el Café Pícaro de Granada (calle Varelas) una plaquette de poemas inéditos a la que he dado el enigmático título de En qué se diferencian la absenta y el ocaso, tomado de una cita del gran Oscar Wilde. Oficiará la presentación Andrés Neuman.

guerra del fin del sueño, reseña de Gómez Toré

guerra del fin del sueño, reseña de Gómez Toré

Si, para hablar de este libro de Cuenca Sandoval (Sabadell, 1975), recurriéramos a las habituales etiquetas críticas, podríamos decir que en este poemario tienden a fundirse la poesía existencial y la poesía social. Sin embargo, como nos recuerda Enrique Falcón, en sus Cuatro tesis de mayo (incluidas en su reciente antología Para un tiempo herido), tal vez ello no sea sino una forma de ahondar la separación entre lo público y lo privado que forma parte del discurso dominante. En el prólogo, Juan Bonilla afirma que "La poesía de Mario Cuenca Sandoval, como toda poesía verdadera, nace de una auténtica perplejidad". En efecto, una misma perplejidad muestra el yo lírico ante una existencia en la que el dolor parece ser "el centro del mundo" y ante la "hipnótica/sociedad del terror y del consumo". Ya poema que abre el libro, el espléndido "Otros", nos sitúa ante la certeza de una incómoda herencia compartida, la hermandad en el dolor que quizá sea uno de los elementos determinantes de nuestra condición humana. De ahí que la abundancia de nombres propios (Nietzsche, Borges, Benjamin, Carver...), completada por un curioso "Índice onomástico", no responda a un juego erudito sino a la certeza de que la historia es una suma común, un movimiento colectivo pero impulsado por individualidades (sin necesidad de señalar ninguna influencia directa sino únicamente a modo de analogía, podríamos decir que el uso de los nombres propios está más cerca del último José Hierro que del culturalismo inicial de los novísimos). Desde esta perspectiva, la herencia cultural no conforma un mundo aparte de la vida sino que se nos muestra como el diálogo (tantas veces monólogo, tanas veces roto) entre voces que todavía forman parte de nosotros.
El poeta, que sabe ser directo cuando es necesario pero que no rehúye tampoco la imagen de poderosa resonancia simbólica, nos acerca a una realidad sobre la que parece pesar la amenaza de una violencia constante, sólo a ratos visible. Parece que estuviéramos siempre en medio de una guerra que no sabemos cuándo comenzó y, por consiguiente, tampoco sabemos cuándo terminará (una guerra que cabe entender tanto en sentido literal como simbólico y a la que hace referencia el enigmático título del poemario). En ocasiones, en poemas como "Consumo" o "Kabul" (cuyo arranque no puede ser más prometedor y que contiene, por otra parte, pasajes memorables), se cae en un subrayado excesivo, como si el poeta necesitara destacar con lente de aumento lo que su poesía ya nos muestra con expresividad suficiente cuando no incurre en la tentación de explicarse a sí misma. Sin embargo, las más de las veces, nos encontramos con una voz que, aun cuando se tiñe de desazón o de rabia, es capaz de encontrar el difícil equilibrio entre lo que debe decirse y lo que debe callarse en cada poema (equilibrio difícil porque no hay ninguna ley escrita al respecto, porque cada poema crea su propia y precaria ley).
Poemas como "Oportunidades", "Minima moralia", "El dolor", "Fin del tiempo reglamentario"... dan cuenta del buen hacer del poeta. A Mario Cuenca Sandoval hay que agradecerle, además, su honestidad para mirar de frente un mundo en el que existe la belleza pero también el crimen. Como dicen estos versos de "Francotirador", "en Gaza y en Bagdad" y en tantos otros lugares del planeta, parece que "la vida es una copia barata de la vida". En sus mejores poemas, puede aplicarse al poeta lo que dice él mismo del gran Carver: "Llueve en la calle y leo a Raymond Carver/ Se está bien en sus versos a pesar del dolor".
En
Pata de gallo, diciembre 2008.

hielo

hielo

En la voz de Óscar Solsona.